La Verdad es que esto de la escritura siempre ha sido así para mi, trate a fin de año de hacer una entrada tipo resumen del año 2010 pero nunca pude concretar una idea, al comienzo de este 2011 trate de hacer una entrada con mis objetivos para este año y tampoco. Y hoy en un vagón de metro a las 8:52 am me llego la inspiración.
Actualmente mi despertador suena todos los días sin falta a las 7:30am, estoy trabajando como un loco pero me encanta mi trabajo, lo difícil, como se imaginaran es la levantada temprano, ya después puedo soportar el ritmo de un día que termina cerca de las 12am sin mayor inconveniente. Pero hay algo más, algo que hace de mi día algo detestable, “la hora punta” entro a trabajar a las 9am, por lo que obligadamente debo tomar el metro en horario punta. Lo cual es absolutamente un infierno debido a mi estación de metro. El Metro toesca ah sido por años, o al menos desde que tengo uso de razón, una estación fantasma, una estación que vive a la sombra de la estación los héroes, una estación de paso, en resumen, una estación donde nadie se baja, pero todos queremos subir.
Generalmente, siendo siempre un caballero, dejo pasar a las mujeres o niños cercanos, dejando así que pasen 2 o 3 metros, eso considerando que en horario punta, las estaciones se pintan de colores rojo y verde, y siendo mi estación una verde, solo para un tren por medio, eso suma de 4 a 6 metros que debo ver pasar mostrándome el dedo del medio.
Pero hoy algo cambio, fue algo maravilloso, algo que solo puede ser comparado con terminar el call of duty en modo veterano, o ver un especial de navidad de blood, algo que se puede llamar un regalo del cielo, estaba yo bajando a la estación toesca para tomar mi metro como la rutina de todos los días, cuando de pronto, saliendo de una nube de polvo blanco, acompañado de una canción angelical, y brillos en los costados, aparece ante mí un tren nuevo, NUEVECITO! VACIO! Me refregué los ojos y abofetee la cara, pero no, ahí estaba, frente a mi, abrió sus puertas, la gente de la estación nos miramos todos entre sí, nos arrodillamos y dimos gracias al cielo, nos abrazamos y lloramos juntos, y finalmente subimos a bordo.
Obviamente exagere en algunas partes pero es verdad que fue algo maravilloso, Plan de contingencia del metro +1!
Lo malo es que llegando al trabajo me entero de todo lo que está pasando en Magallanes, de las muertes de ayer y como siempre, de todos los oportunistas que salen a criticar. Pero eso ya será tema de otra entrada, por hoy es todo, gracias por leer nos vemos pronto.